En Banyeta

banyetaHace muchos años no existía el Mercat del Lleó de Girona, sino que el mercado se hacía algunos días en medio de una plaza, exactamente en la Plaça del Vi. En ese mercado se ponían puestos de todo tipo: de verduras, de frutas, de cestos, de ropa, de carne, de huevos, de pescado, de perfumes, de jabón…De cualquier mercancía que se pudiera comprar. Justo en la esquina de la Plaça del Vi con la calle Ciutadans se ponía siempre la misma parada: la de un usurero. Aquel hombre dejaba dinero a quien no tenía y lo necesitaba para pagar deudas, impuestos, comprar herramientas para trabajar el campo… o para pagar al médico si le hacía falta. La gente preocupada se dirigía a él para que le prestara lo que necesitaba y él, de forma generosa, así lo hacía. No obstante, ese dinero se le debía devolver con unos intereses muy elevados. Cuenta la leyenda que se aprovechaba de los gerundenses con descaro y que esto lo llevó a la riqueza. Pero un buen día, por castigo divino, apareció convertido en piedra y con unos buenos cuernos, pegado a la pared, justo en la zona del mercado que frecuentaba. Desde aquel día le llaman En Banyeta (banya, en catalán, es un cuerno). Hay quien dice que se convirtió en vigilante y que, dada su situación cerca del ayuntamiento, vela para que todos los gerundenses paguen fielmente sus impuestos. Pero quizá os interesa más saber otra versión según la cual a quien toque con su nariz la nariz de En Banyeta se le perdonarán las deudas.

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